2 nov
2012

Preguntas y respuestas sobre la tala ilegal de árboles

“Cada dos segundos, un área de bosque del tamaño de un campo de fútbol es talada de forma ilegal en algún lugar del mundo”. Con esta frase comienza el Banco Mundial su último informe sobre la tala ilegal en el mundo. Un negocio en auge y que tiene unas nefastas consecuencias sociales y medioambientales en las comunidades de origen. Repasamos brevemente todas las claves para saber qué tipo de madera estamos comprando.

¿Qué es la madera ilegal?

La madera ilegal es aquella que ha sido talada saltándose las leyes y regulaciones del país de origen. Según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), durante años se había pensado que la tala ilegal había descendido de forma significativa debido a las campañas de concienciación y el mayor control internacional. Sin embargo, tanto el último informe del PNUMA como el del Banco Mundial apuntan a que las mafias internacionales se han interesado cada vez más por esta actividad ilícita y que ahora es uno de los negocios en auge del crimen organizado. Los métodos se vuelven así más sofisticados y los traficantes sobornan a funcionarios o falsifican permisos para “lavar” la procedencia de los troncos.

Según el informe del PNUMA, que ha contado con la colaboración de Interpol, hasta el 90% de la tala ilegal en los bosques tropicales puede ser atribuida al crimen organizado, que controla un 30% del comercio global de madera. El Banco Mundial asegura además que en algunos países hasta el 80 ó 90 por ciento del total de la tala es ilegal, como ocurre en la Amazonia brasileña. Este último organismo calcula además que los beneficios para las mafias se sitúan entre los 10.000 y 15.000 millones de dólares anuales.

¿En dónde podemos encontrar madera ilegal?

La madera ha sido y sigue siendo una de las principales materias primas utilizadas por el ser humano. WWF calcula que entre el 16 y el 19 por ciento de la madera y productos relacionados importados por la Unión Europea cada año es ilegal. Es una cifra elevada, puesto la UE es uno de los mayores importadores de madera del mundo.

Finlandia y Reino Unido son los países europeos que más madera ilegal importan. España es el octavo país europeo en importaciones ilegales de madera. WWF afirma que casi la quinta parte del volumen total de madera y derivados importados por el país proviene de lugares donde predomina la tala ilegal de bosques. Según sus estimaciones, el comercio de madera extraída de manera irregular mueve 620 millones de euros al año en España.

La procedencia es además difícil de detectar, ya que, aunque puede entrar en bruto, a menudo esta manufacturada en forma de muebles, madera prensada o papel. Según WWF, las maderas tropicales suelen ser las más problemáticas, ya que aproximadamente la mitad es ilegal.

¿Cuál es el impacto de la tala ilegal en las comunidades de origen?

La tala ilegal tiene un impacto importante sobre las comunidades de origen. “Se estima que las cortas ilegales de madera suponen a los países productores pérdidas de más de 8.000 millones de euros anuales”, asegura Ana Rízquez, Coordinadora de la campaña Madera Justa,una iniciativa que busca concienciar sobre el consumo responsable de madera. Estas pérdidas se calculan principalmente de la exención en los pagos de impuestos, el daño al medio ambiente, la erosión del suelo y de su fertilidad y el desplazamiento de comunidades, entre otros.

El impacto de la tala ilegal puede ser muy amplio. Unos 350 millones de personas viven en los bosques y unos 1.600 millones depende de alguna manera de estos recursos. La tala incontrolada deja a estar personas sin hábitat y las lanza a otros sistemas económicos en los que no son capaces de sobrevivir y, a menudo, acaban sumergidos en la pobreza o trabajando en condiciones análogas a la esclavitud. Es lo que ocurre en buena parte del Sudeste asiático y en la Amazonia, entre otros lugares.

Además, la deforestación tropical provoca alrededor de una quinta parte de las emisiones totales de gases de efecto invernadero y contribuye a la pérdida de biodiversidad, por especies que pierden su hábitat natural. La degradación de los recursos forestales pueden producir cambios hidrológicos que influyen en los sistemas acuáticos, la integridad y fertilidad del suelo. En países como Filipinas, la tala descontrolada ha sido además una de los principales razones de las grandes inundaciones que sufre cada año el archipiélago.

¿De dónde procede la madera ilegal?

La tala ilegal se produce en prácticamente todo el mundo. Aunque el volumen ha sido mayor en los bosques tropicales de la Amazonia, Sudeste Asiático (principalmente Indonesia) y el Congo, debido a la mayor concentración de masa forestal, también se da en países desarrollados o en economías en transición en el Este de Europa. Rusia, China y Brasil son los principales exportadores de madera y derivados ilegales hacia la Unión Europea, según Madera Justa.

Imagen: Mapa de las importaciones de madera a España. / WWF

¿Cómo saber si la madera que compramos es legal?

La demanda de más información sobre la procedencia de los productos ha crecido durante los ultimos años. Como respuesta, surgieron los llamados “esquemas de certificación de gestión forestal” que comprueban cuál es el origen de la madera y en qué condiciones ha sido talada. Existen principalmente dos esquemas internacionales: el Forest Stewardship Council (FSC) y el Programme for the Endorsement of Forest Certification (PEFC).

Según Rízquez, “ambos esquemas requieren el cumplimiento de los principios de legalidad y la sostenibilidad ambiental y social. Asimismo, requiere el cumplimiento de los Convenios Fundamentales de la OIT a lo largo de la cadena de suministro”. Estos esquemas avalan aproximadamente el 25 por ciento de la madera importada a la Unión Europea, según UK Timber Trade Federation. Volviendo a las estimaciones de WWF sobre madera ilegal, esto implica que buena parte de la madera no certificada sí que es legal. Buena noticia, aunque, en ese caso, es imposible saber cuál es cuál.

Por otra parte, el sistema de certificación está lejos de ser perfecto. Se han descubierto productos certificados de forma falsa o trampas realizadas por los proveedores para obtener el sello. Uno de los casos más sonados ha sido el de Ikea y la madera procedente de los centenarios bosques de Karelia, Rusia, uno de los lugares del mundo donde los árboles crecen más despacio. La subcontrata que les vendía la madera tenía un sello de certificación de gestión forestal.

No obstante,  el próximo mes de marzo entrará en vigor una nueva legislación de la Unión Europea. “Esto hará que sea ilegal introducir en el mercado de la UE productos hechos con madera ilegal. La regulación además requerirá a los importadores que tomen las “diligencias debidas” para evitar la importación de madera ilícita”, asegura Julian Newman, director de campañas de Environmental Investigation Agency. Es decir, recaerá sobre el importador la obligación de comprobar que la madera es legal bajo pena de sanción.

Este reglamento afectará a las importaciones de madera maciza, revestimientos para suelos, madera contrachapada, pasta y papel. No se incluyen los productos fabricados con caña o bambú ni tampoco el papel impreso. Es de suponer que, a partir de ese momento, la presencia de madera ilegal en la UE se reduzca drásticamente, aunque aún habrá que ver su implementación . Si además se consigue aprobar definitivamente la legislación sobre transparencia de las empresas extractivas (madera, petróleo y minerales, principalente) propuesta en el Parlamento Europeo, el control será cada vez más sencillo.

¿Dónde comprar madera certificada?

Aún es difícil saber dónde comprar madera certificada. Más allá de que tengamos la fortuna de encontrarnos alguno de sus productos en un establecimiento cualquiera, la madera certificada suele encontrarse en tiendas de comercio justo y algunos establecimientos especializados. También hay grandes marcas, como la ya mencionada Ikea o Leroy Merlin, que incluyen este tipo de madera, pero en general suele ser minoritario. Madera Justa tiene en su página web una lista de establecimientos que venden productos FSC, mientras que WWF realizó en 2008 un catálogo con productos certificados.

En América Latina, de donde procede buena parte de la madera ilegal, es más difícil encontrar este tipo de productos y de nuevo hay que recurrir a los proyectos sociales y a las tiendas de comercio justo para adquirirlos .