Minerales de conflicto: Europa pierde una oportunidad

Imagen Enough Project

Texto escrito por el Grupo de electrónica ética de Ingenierí­a Sin Fronteras

Mientras Apple e Intel anuncian su intención de dejar de usar minerales de conflicto en sus productos, y con una Ley Dodd-Frank aprobada en Estados Unidos que obliga a las empresas a declarar de dónde provienen los minerales que han usado en sus cadenas de producción, en Europa hemos decidido que no, que eso de obligar a las empresas está pasado de moda y que nos podemos permitir que sean las empresas las que decidan «auto-certificarse» de manera voluntaria. Y no todas las empresas implicadas en la cadena de producción, solo aquellas que se dedican a importar minerales.

Casi un año después de que la Unión Europea empezara a hablar de la regulación de los minerales de conflicto, por fin tenemos en nuestras manos la tan esperada propuesta de ley. ¿Y para qué? Para volver a informarnos de que hay personas en el mundo que sufren en sus carnes nuestra desesperada lucha por tener el último modelo de móvil, ordenador portátil o tableta.

Porque, si aún no lo sabí­ais, los paí­ses con mayores yacimientos de esos minerales que hacen que su móvil sea el más rápido, o que permiten soldar los chips a la placa base de su ordenador, tienen una maldición sobre sus espaldas. Milicias en la República Democrática del Congo, en Colombia o en Birmania han asesinado ya a millones de personas, violado a miles de mujeres y obligado a trabajar a niños y niñas con el único objetivo de enriquecerse.

La Unión Europea tení­a una gran oportunidad para mejorar la legislación que EE.UU. tiene sobre minerales de conflicto, pero se ha quedado a medias. La propuesta amplí­a las zonas de conflicto a considerar y compromete a las autoridades europeas a publicar una lista anual de las fundiciones y refinerí­as responsables de la UE y de ámbito mundial. Pero una aplicación voluntaria y reducida a un único actor de la amplia cadena de producción de los sectores que utilizan estos minerales la debilita.

Quizás ha llegado el momento de que le hagan saber a la Unión Europea y a las empresas que las cosas se pueden cambiar, que queremos hacerlo, pero que sin los medios y las herramientas adecuadas, están entorpeciendo nuestros esfuerzos.

Podéis encontrar la propuesta de regulación en el siguiente enlace: http://europa.eu/rapid/press-release_IP-14-218_es.htm

Imagen: Sasha Lezhnev – Enough Project