¿Cuál es la jornada laboral máxima que puede haber en Europa?

Algunos medios informaban ayer sobre la petición que Bruselas, el Banco Central Europeo y el FMI, la temida troika, han hecho al Gobierno griego para que flexibilice su mercado laboral. Grecia ha recibido hasta ahota dos rescates financieros, aunque una nueva partida del último sólo se liberará si Atenas cumple con lo exigido. Entre estas medidas requeridas, se incluirí­a un aumento de la semana laboral de cinco a seis dí­as y una flexibilización del tiempo de trabajo. Además durante las últimas semanas, se han publicado numerosos artí­culos sobre la posibilidad de que el Gobierno de España eliminara las vacaciones remuneradas o que las redujera solo a siete dí­as. Existen, sin embargo, leyes europeas que estipulan cuál debe ser la jornada laboral en los paí­ses miembros. ¿Cuánto nos pueden hacer trabajar en Europa?

El tiempo de trabajo se legisló por primera vez en Europa en una directiva de 1993 que es, fundamentalmente, la base de la actual normativa, aunque sufrió modificaciones importantes en 2003. Durante los últimos años, ha habido otros intentos de cambiar la directiva que han caminado principalmente en dos sentidos: afianzar el lí­mite de 48 horas existente actualmente, pero que tiene algunas excepciones, o aumentarlo hasta más allá de las 60 horas semanales. De momento no ha habido acuerdo en ninguno de los dos sentidos, pese a los esfuerzos de varios lí­deres europeos desde 2008 para aprobar la directiva de 65 horas.

Según la Unión Europea,«el tiempo de trabajo corresponde al perí­odo durante el cual el trabajador permanece en el trabajo, a disposición del empresario y en ejercicio de su actividad o sus funciones, de conformidad con las legislaciones y/o prácticas nacionales».

Así­, según la legislación vigente, «los Estados miembros deben tomar las medidas necesarias para que todo trabajador pueda disfrutar:

  • de un perí­odo mí­nimo de descanso diario de 11 horas consecutivas en el curso de cada perí­odo de 24 horas;
  • de una pausa de descanso para un trabajo diario superior a seis horas;
  • por cada perí­odo de siete dí­as, de un perí­odo mí­nimo de descanso ininterrumpido de 24 horas, a las que se añadirán las 11 horas de descanso diario;
  • de una duración máxima semanal del trabajo de 48 horas incluidas las horas extraordinarias;
  • de un perí­odo de al menos cuatro semanas de vacaciones anuales retribuidas».

Sin embargo, como comentábamos, existen excepciones a esta legislación, principalmente la llamada claúsula opt-out, que permite saltarse el lí­mite de las 48 horas semanales. No obstante, para poder saltarse este lí­mite debe de haber un acuerdo entre empleador y empleado y, en general, un deseo expreso, reflejado por escrito, del trabajador.  El principal paí­s que aplica esta cláusula es Reino Unido, mientras que España se ha mostrado tradicionalmente partidaria de eliminarla.

Por tanto, la petición realizada a Grecia para aumentar la jornada laboral entrarí­a dentro de la legislación europea, pero no la supuesta propuesta, cuya veracidad no ha sido confirmada, de reducir las vacaciones o eliminar la remuneración correspondiente.

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