El ácido zumo de naranja

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Hace unas semanas, el programa de televisión francés “Envoyé Spécial” (Enviado especial) emitió un completo reportaje sobre el origen del zumo de naranja que se consume en Francia. La periodista analizaba durante poco más de 30 minutos todo la cadena de producción desde las grandes plantaciones de naranjos hasta su comercialización en Europa. Aunque los resultados no son totalmente extrapolables a paí­ses con su propia producción de naranjas, como España (8 por ciento de la producción mundial), sí­ que ofrece datos importantes y poco conocidos sobre este mercado. Dado que la información no está disponible en español, reproduzco aquí­ algunas de las conclusiones más importantes del reportaje, junto a algunos datos adicionales que no aparecen en el reportaje.

Brasil, el gran vergel de naranjas del mundo

El viaje comienza en Brasil, paí­s de origen de más del 50 por ciento del zumo de naranja consumido en el mundo. Más concretamente, Itápolis es el paraí­so de la naranja, una ciudad cercana a Sao Paulo donde los árboles cí­tricos dominan el paisaje. Las condiciones de los campos se parecen mucho a las de tantos otros sectores agrí­colas: pago al peso para los cosechadores, largas jornadas de trabajo, exposición a pesticidas y, sobre todo, la concentración que ahoga a los pequeños agricultores.

Cuatro grandes empresas controlan el mercado mundial de zumo de naranja: Citrosuco, Cutrale, Cargill y Louis Dreyfus (estas dos últimas aparecen también en el mercado de muchas otras materias primas, como el aceite de palma). Y sus consecuencias también las conocemos. La concentración del mercado presiona los precios de la materia prima a la baja, por lo que los pequeños productores no pueden competir con los grandes y acaban vendiendo sus plantaciones.

En las tierras controladas por las grandes marcas, los trabajadores cobran al peso unos salarios que la mayorí­a considera insuficientes. Es el caso de la recolectora que encuentran en Envoyé Spécial, que tiene que recolectar unas 6.000 naranjas al dí­a para ganar el salario mí­nimo. El trabajo es además estacional y los accidentes, casi siempre por caí­das de las altas escaleras que se sujetan de forma inestable a las copas de los árboles, no suelen estar cubiertos por los empleadores, suponiendo a menudo el despido del trabajador.

A pesar de todo esto, los productores brasileños aseguran que están teniendo problemas para sobrevivir, debido al incremento del coste de la mano de obra en Brasil y al descenso del consumo de zumos en el mundo como consecuencia de la crisis internacional.

Un jugo no tan saludable

Pero la polémica sobre el jugo de naranja no termina en los campos frutales. La industria ha vendido los zumos envasados como un producto natural y saludable, aunque ambas afirmaciones han sido ampliamente cuestionadas por cientí­ficos y consumidores.

Sobre su origen natural, buena parte del zumo envasado que se vende en los supermercados sufre un proceso de concentración, por el que se le elimina el agua a través del hervido, para reducir los altos costes de transporte. Luego, una vez en el paí­s de destino, se les reinstaura el agua y en muchos casos se reintegra además el aroma y la vitamina C que, según la cientí­fica entrevista por el programa francés, es sintética. Son esos famosos zumos a base de concentrado tan comunes en los estantes de las grandes superficies, en el que entre el 15 y el 20 por ciento es el jugo concentrado y el resto es agua añadida. En el caso del néctar, la proporción de jugo es menor – aproximadamente de un 10 por ciento del total de la bebida.

El zumo de naranja puede además no ser tan saludable como lo anuncian. Buena parte de los jugos envasados tienen azúcares añadidos y su concentración es a menudo similar a la de una Coca-Cola. En Amarga Dulzura, ya repasamos a lo largo de todo un capí­tulo cuáles pueden ser las consecuencias de este consumo de azúcar a través de bebidas, al que se le ha asociado enfermedades como la diabetes o la obesidad.

Bien es conocido además que la vitamina del C del zumo de naranja se oxida rápidamente y tras varios meses de almacenamiento la pérdida de este componente es importante aunque, tal y como cuentan en el reportaje, la degradación es mayor en los envases de plástico y de cartón que en los de vidrio.

El zumo de naranja es tan sólo un ejemplo de este mercado, pero se pueden trazar historias similares con otros zumos de frutas. Por ejemplo, a principios de año, un  informe de la ONG Finnwatch denunció a Thai Natural Fruit por los abusos laborales en su cadena de procesamiento de fruta y zumo, principalmente procedente de la piña, que luego son exportados a Europa. El informe revelaba la presencia de inmigrantes birmanos ilegales y penosas condiciones laborales, incluyendo desmayos frecuentes entre los trabajadores por las altas temperaturas de la fábricas.

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