Visibilizando la realidad que se esconde tras el sector textil

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Visibilizar los costes sociales, laborales y medioambientales que llevan asociados los productos que consumimos no siempre es fácil, pero cada dí­a son más los proyectos que intentan llevar esta realidad al gran público. En este post queremos hablar de tres iniciativas que nos han parecido especialmente interesantes para conocer lo que se esconde detrás del sector del textil.

  • ¿Cómo llegan las ropas que usas hasta ti? Un recorrido por la industria textil de Bangladesh

La primera de ellas es el especial lanzado por The Guardian con motivo del segundo aniversario del derrumbe del Rana Plaza en Bangladesh. Un documental titulado “The shirt on your backen el que encontramos ví­deos, fotografí­as y la historia real de una de las mujeres que sobrevivió al derrumbe. Se trata de Mahmuda, inmigrante llegada de la zona rural que trabajaba en la fábrica: 120 pantalones a la hora, 10 horas al dí­a, seis dí­as a la semana, por un sueldo de 8000 takas al mes, unos 78 euros-. Un recorrido virtual por las escenas de la catástrofe y las esperanzadoras reacciones de los dí­as siguientes, cuando todo eran manifestaciones, huelgas y declaraciones grandilocuentes; cuando las cámaras de todo el mundo apuntaban a Bangladesh  y parecí­a que habí­a llegado el momento de exigir derechos y depurar responsabilidades. Sin embargo, una semana después todo volví­a a la normalidad. Todo menos Mahmuda, viuda y con una niña de 47 dí­as, que no se atreve ya a vivir en la ciudad. Todo menos la vida de las 1.100 familias que perdieron a alguien en el derrumbe. Un completí­simo reportaje que nos hace preguntarnos por las cuentas de la industria textil: cuántos trabajadores emplea, cuántos beneficios deja, cuánto se gastan las familias en ropa, a quién interesa que esto siga siendo así­”¦

  •  La lucha sindical de las trabajadoras del textil.

Nos gusta mucho la iniciativa que estén llevando a cabo los miembros de No dust film con su documental Las costuras de la piel, sobre la lucha sindical de las mujeres en Bangladesh. Un enfoque que nos interesa especialmente: trabajadoras que luchan por sus derechos, agrupadas en un sindicato textil formado sólo por mujeres y conscientes de que el único modo de conseguir unes condiciones de trabajo justas pasan por asumir una confrontación directa con sus patrones. Un documental que está todaví­a en producción y para el que los responsables buscan apoyo a través de un crowfounding.

  • Una joven noruega contra H&M

Por úlitmo, la más exitosa de las campañas ha sido la iniciativa lanzada por una joven noruega. Una historia algo rocambolesca que comenzó con un “˜reality”™ lanzado por el periódico Aftenposten, uno de los más influyentes del paí­s nórdico, con el apoyo de la Agencia de Cooperación Noruega. (Cabe preguntarse si un “˜reality show”™ es lo más adecuado para denunciar una situación de este tipo, si todo vale con tal de llegar a más gente y, además, cómo se consiguió que los responsables de las fábricas les dejaran grabar cuando era obvio que se criticaban sus condiciones laborales, pero eso ya es otro debate).  En cualquier caso, la historia era llevar a tres ciudadanos noruegos, jóvenes, guapos y apasionados por la moda, a ver las condiciones en las que se fabricaba la ropa que utilizan. Una idea transgresora y con el morbo suficiente para dejar una buena audiencia. Durante un mes, los telespectadores pudieron ver cómo los jóvenes lloraban y se espantaban al conocer y vivir en sus propias carnes las condiciones de producción en Camboya. Los ví­deos del programa, que se pueden ver ahora subtitulado a castellano tuvieron su momento de gloria y suscitaron el debate, pero la cosa no llegó a más. Sin embargo, una de las jóvenes decidió continuar con la denuncia por su cuenta y comenzó a escribir sobre aspectos que no se habí­an publicado en el periódico y a dar nombres de las empresas que vendí­an estas ropas. Entre ellas, H&M, el gigante noruego del textil. Y ahí­ comenzaron los problemas: el periódico le prohibió continuar hablando de lo que habí­an vivido y mencionar a ninguna marca. Como era de esperar, fue precisamente esta prohibición lo que hizo viral su proyecto en las redes sociales y la campaña de la joven terminó llegando a los medios de todo el mundo, multiplicando exponencialmente el impacto conseguido inicialmente.


** Imagen extraida del documental ‘Las costuras de la piel’.

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