Carro de Combate te necesita. ¡Ayúdanos a continuar!

Este es probablemente uno de los post más importantes que te hemos escrito durante nuestros seis años de vida. Como muchos ya sabéis, desde que empezamos nuestra andadura en 2012 hemos investigado muchos de los productos que normalmente componen nuestra cesta de la compra. Sin embargo, durante todo este tiempo, lo hemos hecho de forma voluntaria poniendo muchas horas de nuestro tiempo libre para poder llevar a cabo las investigaciones, mientras que utilizábamos todos los fondos para realizar los viajes que nos permitían documentar las historias.

No obstante, Carro de Combate se ha convertido en un proyecto demasiado grande como para seguir gestionándolo de forma no profesional. Solo la gestión de los mecenas, los emails, los contenidos o las redes sociales, nos suponen ya un trabajo de varias horas diarias. Al mismo tiempo, nuestros compromisos profesionales y personales se están complicando también y cada vez tenemos menos tiempo disponible para hacer esas tareas.

Por ello, hemos lanzado un crowdfunding en Goteo para asegurar la sostenibilidad del proyecto durante el próximo año y poder pagar a una persona que se encargue de las gestiones básicas de Carro de Combate, pero también de hacerlo crecer. Para nosotras es sin duda un punto de inflexión, porque si no conseguimos los fondos, probablemente nos veremos obligadas a terminar con esta bella aventura.

Pero el crowdfunding no va sólo de la sostenibilidad del proyecto. Estamos diseñando también una agenda llena de consejos para poder iniciarse en el consumo responsable que podrás conseguir de forma exclusiva en esta campaña.

Por otra parte, apoyarnos en Goteo también puede tener beneficios para ti, ya que las donaciones a través de esta plataforma tienen descuento fiscal. Para calcular cuál es el descuento, puedes utilizar la calculadora que Goteo pone a disposición de los donantes.

Si te parece que es valioso el trabajo que hacemos, te pedimos que nos apoyes en este crowdfunding y que difundas entre tus familiares y amigos.

Porque si el consumo es un acto político, la primera batalla es la de la información.