¿Sigue teniendo sentido el periodismo de investigación en un mundo de IA y reels?

Cumplimos 14 años y nos han entrado algunas preguntas existenciales

Casi tres lustros ya. Revisando las notas que solemos publicar cada año con motivo de nuestro aniversario, casi siempre repetimos una idea: es increíble lo rápido que pasa el tiempo. Como cada Primero de Mayo cumplimos años (ya van 14), y echamos la vista atrás a lo que hemos conseguido en los últimos 365 días, pero también a todo lo que llevamos caminado.  

Porque el tiempo pasa cada vez más rápido – o eso parece, al menos -, pero lo que es indudable es que el mundo cambia cada vez más rápido. Y muy especialmente el mundo de la comunicación y el periodismo al que nos dedicamos, que lleva mutando sin parar desde que internet entró en el sector. 

Durante todos estos años hemos visto de todo. Cuando comenzamos en 2012, vivíamos la fiebre del clickbait y los medios publicaban como locos piezas, muchas veces sensacionalistas, para poder atraer millones de lectores y cobrar así más cara la publicidad online. Triunfaba Google y el mayor objetivo era posicionarse en el buscador – y aún mejor si era el de noticias – para recibir cuantas más visitas, mejor. Entonces incluso existían medios que remuneraban a sus colaboradores en base a lo que generaban sus artículos con Google Ads. En redes sociales, la reina indiscutible era Facebook y nosotras, de hecho, llegamos a tener una comunidad bastante amplia allí. También triunfaba el blog, y las palabras podcast, crowdfunding o newsletter sonaban a proyectos destinados al fracaso si te atrevías a ponerlo en marcha con un público español. 

¿Qué queda de todo aquello? Prácticamente nada. Ahora los medios tienen muros de pago y la inteligencia artificial está acabando con Google. Casi nadie visita Facebook y lo que triunfan son los vídeos de Instagram. Y los blogs han sido sustituidos por esas newsletters y videopodcasts llamados a estrellarse. 

Nosotras nos hemos caído y levantado varias veces en ese proceso. Cambios en los algoritmos que han hecho que se desplomen nuestras visitas, plataformas en las que, tras construir una comunidad, dejan de estar de moda, y muchos otros vaivenes que nos han hecho cuestionarnos en más de una ocasión si merecía la pena continuar. 

Pero más allá de estos caprichos de la era digital, ha habido una pregunta que ha sobrevolado, más que ninguna otra, durante todo este tiempo. ¿Realmente tiene sentido todo el esfuerzo que ponemos en las grandes investigaciones, en visitar varios países para documentar una misma industria, y en explicarlo de forma detallada en reportajes largos o informes cuando la atención está cada vez más fragmentada y casi nadie tiene tiempo para leerlos? 

En muchas ocasiones hemos sentido que hacer precisamente este tipo de contenido nos ha penalizado a la hora de conseguir personas que nos lean, pero sobre todo que nos apoyen económicamente para seguir haciendo este trabajo. Porque parece que cuando no publicas constantemente, no estás haciendo nada. Y de hecho, hemos intentando adaptarnos, publicando más contenido en redes sociales, más reportajes –  que, aunque los trabajamos mucho, no requieren de tanto tiempo como las investigaciones – , y de otros formatos como el podcast – sí, nosotras también – que acabamos de estrenar o el Anuario de Consumo Crítico que llevamos publicando desde hace 3 años.  

Pero, al final, seguimos convencidas de que precisamente es el periodismo de investigación, más pausado, y que intenta realmente explicar las causas y las consecuencias del mundo actual, lo que hace falta hoy en día. Y que si no hacemos esto, no haremos nada. 

Eso sí, para poder continuar necesitamos ampliar nuestros apoyos. Como ya os comentamos hace unos meses, el año pasado renovamos nuestro sistema de gestión de mecenazgos y, en cierto modo, tuvimos que empezar de cero. Nuestros mecenas se han reducido a la mitad desde entonces y aunque muchas de las personas que nos apoyaban se van reenganchando poco a poco, el proceso está siendo lento. 

Por ello, durante los meses de mayo y junio lanzaremos una campaña especial para aumentar nuestra base de mecenas en 300 personas, las que necesitamos no sólo para consolidar el podcast, sino también otros proyectos como el Anuario de Consumo Crítico. Probablemente con eso no dejaremos de seguir estando pluriempleadas – sí, esto sigue funcionando de forma precaria -, pero nos dará la estabilidad necesaria para centrarnos en mejorar nuestros contenidos. 

Si tú también quieres ser parte de esto, puedes hacerte mecenas ahora desde 5€/mes. O si lo prefieres, puedes hacer una aportación única para darle un empujón al podcast. Ayúdanos a seguir investigando, hazte mecenas. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio