Las cuentas de Carro de Combate en 2018

2019 será el año en que Carro de Combate cumpla 7 años de andadura. Como ya hemos contado muchas veces, este proyecto comenzó como un simple blog en el que publicábamos algunas de las historias sobre esclavitud y otros abusos laborales que nos encontrábamos en nuestro trabajo cotidiano como periodistas. Poco a poco quisimos ir más allá y pronto empezamos a investigar en profundidad industrias y a escribir libros, informes y largos reportajes. Han sido años de muchos retos, en el que nuestras ambiciones a menudo se han visto frustradas por las dificultades que hemos tenido para financiar el periodismo independiente que siempre hemos querido hacer y que nos parece fundamental para cualquier sociedad moderna.

Desde que lanzamos a finales de 2012 nuestra primera investigación sobre la industria del azúcar, que nos llevaría a publicar al año siguiente el libro ‘Amarga Dulzura. Una historia sobre el origen del azúcar’, nos hemos financiado fundamentalmente gracias a las aportaciones de nuestras generosas mecenas.

Desde entonces, hemos realizado el trabajo de forma voluntaria y hemos destinado esas aportaciones fundamentalmente a pagar los viajes y otros gastos asociados a las investigaciones que realizamos y a sufragar otros gastos corrientes, como la página web, la gestoría y otros gastos de gestión.

El año pasado las aportaciones de las mecenas ascendieron a 4.217 euros, una cifra inferior a los 5.582 euros que recaudamos el año anterior. En realidad, como explicamos después, las aportaciones de los mecenas fueron en realidad mayores, ya que lanzamos una campaña de microfinanciación a través de Goteo por la que conseguimos algo más de 21.000 euros. Sin embargo, el pago se hizo efectivo ya en 2019 por lo que lo contabilizaremos en el próximo ejercicio.

Un año más nuestros gastos fueron algo superiores a los ingresos y éstos ascendieron a 5.046,7 euros. La mayor parte fue destinada a financiar gastos de nuestras investigaciones sobre el pescado y pesquisas preliminares sobre la industria de la soja, a lo que destinamos 2.821 euros. Gastamos además 896 euros en las recompensas de libros y otros materiales que enviamos a nuestras mecenas, 768 euros en gastos de gestoría, 128 euros en el hosting de la página web y otros servicios relacionados, 374 euros en servicios de promoción relacionados con el crowdfunding, y 60 euros en gastos bancarios y similares.

El 2018 – como consecuencia de las dificultades que arrastrábamos desde 2017 – fue un año complejo para nosotras porque nuestra segunda investigación en profundidad, la de la industria del aceite de palma, nos ha supuesto invertir muchos recursos económicos y humanos de los que no disponíamos.

Sin embargo, a pesar de las dificultades, el año pasado dimos por finalizada la investigación sobre esta industria – si bien seguiremos siguiéndola de cerca – y publicamos el libro electrónico correspondiente al que tienen acceso exclusivo nuestros mecenas.

Publicamos además una nueva versión, la segunda, de nuestro Informe sobre Alimentación Escolar en España, gracias a la colaboración con la Asociación Del Campo al Cole. La investigación fue financiada por la Fundación Daniel y Nina Carasso dentro de un proyecto más amplio sobre Alimentación Escolar Sostenible en España liderado por la Asociación Del Campo al Cole.

El año pasado empezamos a colaborar con el Environmental Justice Atlas incorporando a su mapa nuevos casos de conflictos medioambientales y por la tierra principalente en África y el Sudeste Asiático.

Reestructuramos además nuestra zonas de mecenas para que fuera más sencillo acceder a nuestros materiales exclusivos para aquellas que nos apoyan para poder continuar este proyecto.

Y estuvimos inmersas en diseñar nuestra Agenda de Consumo Responsable para 2019 que algunas de vosotras ya tenéis en vuestras manos. Continuamos además realizando nuestros Cursos online para aprender a leer el etiquetado, liberando Informes de Combate, nuestras fichas sectoriales que explican gráficamente de dónde procede lo que compramos, y publicando en la web nuevos capítulos de Amarga Dulzura.

Sin embargo, 2018 ha sido también un año para repensar el proyecto de Carro de Combate y cómo conseguir que sea más sostenible, constante y profesional. Y ello pasaba necesariamente por conseguir los fondos suficientes para poder pagar a una persona que se ocupara de gestionar el proyecto. Por ello, a finales de año, lanzamos una campaña de crowdfunding más ambiciosa que nos permitiera respirar durante este 2019, además de conseguir recursos adicionales para nuevas investigaciones. Y tuvimos éxito. Así, gracias a 520 cofinanciadores, conseguimos recaudar 21.326 euros que serán nuestro combustible durante la primera mitad de este año (aunque buena parte los hemos destinado a imprimir la agenda y a enviarla a nuestros mecenas).

Ya estamos empezando a trabajar en esos proyectos que prometimos a nuestros cofinanciadores. Seguimos avanzando en las investigaciones sobre la industria de la soja y de la pesca, estudiando ya los productos que vamos a tratar en nuestros próximos Informes de Combate que recuperaremos en breve, preparando cursos y charlas, y siguiendo de cerca esas industrias que ya hemos estado investigando durante los últimos años.

Sin embargo, como ya hemos apuntado, en el crowdfunding sólo conseguimos combustible para los primeros seis meses de 2019. Para que podamos seguir investigando de dónde procede lo que compras, seguimos necesitando más recursos que nos permitan mantener siempre un ojo abierto sobre qué hacen industrias y gobiernos. Por ello, tu aportación es indispensable. Si quieres ayudarnos a que podamos seguir investigando, hazte mecenas de Carro de Combate.