¿Por qué arden los bosques de medio mundo y qué podemos hacer (2/2)?

En la primera parte de este artículo, hablamos sobre cómo los incendios forestales no son exclusivos del Amazonas ni tampoco una novedad, y veíamos algunas de sus principales causas. Decíamos que, según diversos estudios, el mayor agente de deforestación es la industria agrícola convencional y que su impacto es más permanente que el de los otros tipos de causas (silvicultura, agricultura itinerante e incendios forestales no relacionados con agricultura).

Las causas concretas sobre estos ciclos de deforestación son complejas. Si la principal razón son las materias primas, sin duda la demanda y el precio de éstas son factores importantes. Cuando esas materias primas prosperan bien en lugares ocupados por bosques, es frecuente que la expansión se produzca a costa de estos. Especialmente en aquellos países en los que la regulación es laxa y se permite esa deforestación, como es el caso de Brasil o Indonesia.

Un estudio de 2012 ampliamente citado, que considera a la agricultura como responsable del 80% de la deforestación (los parámetros que tiene en cuenta son diferentes a los del estudio del que hablábamos en el artículo anterior), menciona también otras causas indirectamente relacionadas: los mercados y los precios de las materias primas, el aumento de la población, el funcionamiento de los mercados internos, las políticas nacionales y la gobernanza y la pobreza y la subsistencia. En el cuadro de abajo WWF cita otros, como la agricultura de subsistencia, la producción de electricidad o la deforestación para conseguir leña. Puede haber otros incluso más indirectos. En el caso de la soja, por ejemplo, este estudio lo relacionaba además con los tipos cambiarios.

Fuente: WWF y Mongabay

Es decir, que nuestro consumo está directamente relacionado, pero no es el único componente que crea la demanda y nuestra acción, como consumidores, es limitada (aunque no por eso poco importante). Incluso en el caso de la agricultura destinada a satisfacer los mercados internacionales, la demanda y el precio no se crean de forma directa partiendo exclusivamente de nuestro consumo. Así, como vimos tanto en nuestra investigación del azúcar como la del aceite de palma, buena parte de las materias primas están financiarizadas y estos mercados son fundamentales en la formación del precio. Un ejemplo lo ilustra bien: en la Bolsa de Malasia se puede llegar a comprar y vender cada año cinco veces el volumen mundial producido de aceite de palma.

 

Comportamiento del precio del aceite de palma en la bolsa de Malasia

 

Esto nos lleva necesariamente al papel que juegan los sistemas políticos. Buena parte de la deforestación ilegal se da por la corrupción en países con democracias débiles o directamente con sistemas dictatoriales, por las grandes desigualdades económicas entre la población y las amplias tasas de pobreza en muchos de los países o, simplemente, por los propios intereses de los políticos al frente de los gobiernos, como en el caso de Jair Bolsonaro en Brasil, que asume las demandas de la llamada «bancada ruralista», es decir, el influyente grupo de diputados que apoya el avance del agronegocio a expensas del equilibrio ambiental y de los derechos de los pueblos indígenas y campesinos.

Pero hay otra vuelta de tuerca en esta discusión. ¿Por qué apenas quedan bosques en países industrializados y las mayores masas forestales están en países en desarrollo? Evidentemente, el crecimiento económico supone una mayor presión sobre los recursos y varios estudios han encontrado que hay una relación en forma de U entre democracia y deforestación.

Fuente: Environ Resource Econ

Sin embargo, la opinión pública internacional está cada vez más interconectada y quizá sea posible romper esa U para reducir la deforestación durante las etapas de transición. Indonesia reaccionó a las críticas internacionales tras los grandes incendios de 2015; podría suceder también en el caso de Brasil. Aún hay esperanza.

¿Y yo qué puedo hacer?

En Carro de Combate defendemos que la responsabilidad primaria debe recaer sobre los gobiernos y las empresas que se benefician de la deforestación. Pero es raro que esto ocurra si no hay una presión de la ciudadanía, por lo que proponemos algunas herramientas que están a disposición de l@s consumidor@s/ciudadan@s para ejercer presión:

  • Infórmate y comparte: como hemos visto, el fenómeno de la deforestación, al igual que los impactos en general de nuestro consumo, es un asunto complejo y cuanta más información tengamos, mejor podremos evaluarlo. En español hay aún pocas medios especializados en medio ambiente, pero te recomendamos que sigas la web de Climática, un proyecto recientemente lanzado por La Marea. Y, por supuesto, comparte esa información, ya sea de forma directa con tus amig@s y familiares, o a través de las redes sociales.
  • Pide acciones a gobiernos y empresas: la presión internacional puede ser muy eficaz a la hora de conseguir una reacción por parte de gobiernos y empresas, aunque es importante asegurarse de que hay un cumplimiento de los compromisos.
  • Apoya de forma activa a organizaciones: como decíamos, es importante no sólo que haya compromisos, sino que se cumplan. Y que esto ocurra supone, generalmente, un trabajo muy arduo por parte de organizaciones y medios de investigación para que haya una rendición de cuentas. Más abajo os proponemos una lista de algunas de las organizaciones con las que hemos trabajado en nuestra investigaciones y que tienen una perspectiva medio ambiental y social en lugares con importantes bosques primarios.
  • Reduce el kilometraje de tu cesta de la compra: cuantos más kilómetros hayan recorrido las materias primas de los productos que consumimos, más riesgo existe de que haya deforestación asociada (y otros impactos negativos no deseados). Es más difícil controlar las prácticas de las empresas cuando éstas producen a miles de kilómetros de nuestros ojos.
  • Limita el consumo de carne (e incluso elimínalo si no conoces su procedencia): como hemos visto, buena parte de la deforestación está asociada a la industria cárnica, especialmente porcina y vacuna. Reducir el consumo de carne puede tener un impacto importante y es incluso aconsejalo desecharlo si la carne no procede de granjas sostenibles. Finlandia incluso ha propuesto dejar de comprar carne a Brasil.
  • Elimina (o reduce al mínimo posible) los productos ultraprocesados: la mayor parte de los productos comestibles empaquetados que compras en el supermercado están hechos a base de aceite de palma, derivados de la soja y azúcar: detrás de esos ingredientes están tres de los monocultivos que más directamente presionan los bosques nativos; son, además, productos -no alimentos- dañinos para la salud, absolutamente prescindibles, que además fomentan el uso de plásticos que terminan contaminando los océanos.
  • Reduce tu consumo en general: es probable que haya otros componentes de tu consumo que estén relacionados de forma indirecta con la deforestación, por lo que es importante reducir el consumo innecesario o aquel asociado a un elevado uso de recursos.
  • Cuidado con los agrocombustibles: parte de la deforestación en medio mundo está relacionada con el uso de agrocombustibles. Aunque Europa está modificando sus políticas al respecto, aún forman parte de la estrategia energética.
  • Compra comercio justo y otras certificaciones: Desde Carro de Combate siempre hemos sido críticas con las certificaciones, ya que pueden tener un doble filo, especialmente cuando se trata de materias primas, puesto que los sellos suelen estar controlados por la industria. Nosotras ya lo vimos con el aceite de palma o el azúcar, y en este artículo analizan los sellos de la soja, que afectan directamente a la Amazonía. Sin embargo, si no puedes reducir tu consumo ni hacer que sea más local, sus estándares, lejos de perfectos, suelen ser mejores que los de los productos no certificados. Pero no utilices las certificaciones para consumir algo prescindible, especialmente si no has investigado sobre ello. Una mención especial merece el sello de Comercio Justo, que, si bien no exento de polémicas, tiene un enfoque más colaborativo y democrático, puesto que su base son los pequeños grupos de producción y no las grandes industrias.

Organizaciones que trabajan por la preservación de bosques y de comunidades locales

La preservación de los bosques requiere de un enfoque multidisciplinar que atienda no sólo a las necesidades ecológicas de las zonas boscosas, sino también económicas y sociales, porque sino la preservación estará condenada al fracaso. La lista que aquí proponemos está basada en nuestra propia experiencia de personas con las que hemos trabajado en nuestras investigaciones, pero os invitamos a que añadáis más. Y os invitamos también a que los apoyéis, ya sea económicamente, o siguiendo su trabajo y compartiéndolo:

Organizaciones globales

  • Rainforest Action Network: A menudo conocida como RAN, es una organización que trabaja para preservar los bosques y proteger el medio ambiente. Apoyan a muchas organizaciones locales en zonas calientes, como Indonesia o Guatemala.
  • La Vía Campesina: es un movimiento mundial de campesinos y pequeños productores que a menudo son los más afectados por la degradación del medio ambiente. El medio ambiente está dentro de las líneas con las que trabajan.
  • Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales: como se definen en su web, es «una iniciativa internacional cuyo objetivo es el de contribuir a las luchas, reflexiones y acciones políticas de pueblos y comunidades indígenas, campesinas y otras en el Sur global, que dependen de los bosques». Son muy críticos con mecanismos internacionales de protección medioambiental que definen como greenwashing.
  • Greenpeace y WWF: las mencionamos brevemente ya que son bien conocidas y ambas tienen sus seguidores y sus detractores debido a dos enfoques muy diferentes de trabajo medioambiental. La primera, más combativa, la segunda, más colaborativa con la industria. En nuestras investigaciones hemos trabajado con ambas, y en ambos casos hemos encontrado proyectos interesantes – y otros no tanto. Pero, son, sin duda, dos de los principales agentes mundiales que han canalizado el discurso ecologista durante las últimas décadas. Es interesante al menos seguirles la pista.

Asia

  • Haka Foundation: Haka Foundation es una organización centrada en proteger el ecosistema Leuser, en la isla indonesia de Sumatra, uno de los lugares con mayor biodiversidad del mundo y amenazado por las plantaciones de aceite de palma, pulpa de papel y la minería.
  • Orangutan Information Center: organización indonesia centrada en proteger el hábitat natural de los orangutanes de Sumatra para evitar su extinción.
  • International Animal Rescue: Aunque trabajan en varios países del mundo, su labor es fundamental en la preservación de la selva tropical en Borneo y tienen además el único centro de tratamiento de lorises en Java.
  • Asia Indigenous Peoples Act: Es una organización de pueblos indígenas que trabaja, entre otros, problemáticas medioambientales debido a la dependencia de las comunidades locales de los recursos naturales.

África

  • Relufa (Reseau de lutte contre la faim): red de organizaciones y actores en Camerún que lucha contra la pobreza, el hambre, y las injusticias económicas, sociales y medioambientales.
  • Palm2palm: empresa social en Sierra Leona cuyo objetivo principal es la gestión sostenible de la palma aceitera para crear riqueza en comunidades del país. Producen aceite de palma y jabón. Se les puede apoyar con la compra de sus jabones.
  • Centre pour le Développement et l’Environnement (CED): Es una ONG de defensa de los recursos naturales y los derechos comunales en Camerún. Podéis seguir su trabajo a través de Twitter (inglés y francés)
  • React: Esta organización francesa nació para ayudar a las comunidades locales ante los abusos de empresas multinacionales que se instalan en sus tierras. Como vimos en nuestra investigación sobre el aceite de palma en África, React ha sido un elemento clave en la oposición contra empresas extranjeras de la industria palmera. En Camerún trabajan especialmente a través de la organización Synaparcarm.
  • Struggle to Economize our Future Environment (Sefe): otra de las organizaciones con las que trabajamos en Camerún, han centrado su trabajo en los impactos de las plantaciones de aceite de palma de Herakles Farm en el país.

América Latina

  • Comisión Intereclesial de Justicia y Paz: Organización colombiana que viene trabajando activamente en territorios afectados por la expansión palmera, como el Chocó.
  • Censat Agua Viva: Organización ambientalista colombiana que, desde la perspectiva de la Ecología Política, trabaja temas como la biodiversidad, el agua y la soberanía alimentaria; cuestiona el agronegocio y los proyectos extractivos; entre ellos, el monocultivo palmero.
  • Acción Ecológica: Con Sede en Quito (Ecuador), trabajan junto a organizaciones locales que defienden sus territorios de proyectos extractivos, entre ellos el monocultivo palmero.

Como siempre, dejamos los comentarios abiertos por si queréis añadir más organizaciones cuyo trabajo penséis que merece la pena destacar.

Y os recordamos además que Carro de Combate es un proyecto de periodismo independiente y que dependemos de nuestros mecenas para poder realizar este trabajo de investigación y rendición de cuentas. Si nos quieres ayudar a seguir investigando, puedes hacerte mecenas aquí, y te enviaremos nuestros libros electrónicos sobre las industrias del aceite de palma y del azúcar, entre otros materiales