Noviembre: mirando al capitalismo de vigilancia

Noviembre, ese mes en el que todas (bueno, vale, casi todas) nos volvemos locas con las grandes ofertas que nos bombardean para que nos gastemos los pocos ahorros que nos quedaban durante un solo día, a veces una semana. Llega el temido por unas, esperado por otras, Black Friday.

Así que qué mejor momento para hablar sobre el impacto que ha tenido la digitalización en nuestras vidas, que ha cambiado no solo nuestra forma de consumir sino también de relacionarnos, de movernos, de trabajar e incluso de comer.

¿Tienes ya la tarjeta preparada para quemarla? Probablemente no seas la única, porque el Black Friday es el momento del año en que más compras por internet realizamos.

Ya sabemos que, aparte del impacto directo de los productos que compramos a través de internet, la nube tiene una importante huella medioambiental. Es algo que en un principio se nos intentó ocultar, vendiendo lo digital como la panacea para hacer frente a nuestro impacto sobre el planeta.

Y no sólo los dispositivos que utilizamos tienen una importante huella, sino que los servidores que alimentan internet son uno de los principales consumidores de energía del mundo. Así se calcula que el email es uno de los servicios que más emisiones genera, ya que los 74 millones de correos que enviamos al año suponen al menos 22 millones de toneladas de CO2 emitidos. Google emite unos 500 kilos de emisiones de gases de efecto invernadero cada segundo. Aunque el mayor responsable de las emisiones de la Red es el streaming, que en 2020 podría suponer el 80% del total del tráfico global. Si Internet fuera un país, sería el sexto más contaminante del mundoEn este artículo del magazine cultural Las Furias nos cuentan más datos interesantes.

Y, sin embargo, la digitalización ha penetrado a fondo en nuestras vidas. Algo de lo que fuimos más conscientes que nunca cuando todos los servicios de Facebook dejaron de funcionar hace unas semanas

Y aquí empieza el primer problema. Internet ya no ese lugar de diversidad y descentralización (aunque aún lo parezca) que fue en un primer momento y ahora la mayor parte del tráfico se concentra en unas pocas empresas. Y cuando se trata de digitalización, todo gira en torno a 5 de ellas: Apple, con un volumen de negocios de 266.000 millones de dólares en 2018, Amazon (con 232.000 millones), Google (137.000), Microsoft (110.360), y Facebook (56.000). Y la imagen se ha concentrado incluso más con la pandemia.

Y el objetivo principal de esas empresas es la recogida de datos; conocernos tan a fondo gracias a la información que les proporcionamos que son capaces de vendernos cualquier cosa y modelar nuestro mundo a su antojo.

De todo esto hablaremos durante este mes de noviembre. Y también de lugares insospechados a los que llega la digitalización, como a nuestra agricultura. O de las escasez de materias primas que van a desafiar esta creciente informatización

Y de la brecha digital. Menos del 54% de la población mundial tiene acceso a internet, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones. Sin embargo, hay grandes diferencias entre países del Norte y del Sur global. Así, en los llamados países desarrollados el acceso llega al 86,6% de la población, mientras que en los países en la lista de menos desarrollados es apenas del 19%.

Y este mes de noviembre vamos a relanzar nuestro curso Consumo de Combate. Herramientas para Consumidores Críticos y Solidarios, en el que os desvelamos las claves para leer el etiquetado, con el foco puesto en la alimentación, aunque hablaremos también de otros sectores.

Y recuerda que aún estás a tiempo de recibir uno de nuestros libros en casa (‘Carro de Combate. Consumir es un acto político’ o ‘Los monocultivos que conquistaron el mundo’) si te haces mecenas de Carro de Combate antes del 15 de noviembre.

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