‘Consumo Crítico’: el nuevo libro de Carro de Combate

Hace unos meses, reflexionábamos entre estas mismas líneas sobre por qué nos parecía necesario dejar de hablar de ‘consumo responsable’ y adoptar de forma mayoritaria la expresión ‘consumo crítico’ en nuestros escritos. El consumo responsable, decíamos, nos parecía una peligrosa herramienta utilizada a menudo por el sistema económico para no responsabilizarse de sus propios impactos y desplazar el peso hacia los hombros de los consumidores. El consumo crítico se construye, sin embargo, como una forma de oposición a ese mismo sistema productivo que externaliza sus impactos negativos.

Con esa idea en mente, estábamos ya inmersas en la escritura de un nuevo ensayo cuyo objetivo era dar cuenta de las reivindicaciones, pasadas y presentes, que han utilizado el consumo como una herramienta crítica y transformadora. Ese libro acaba de ver la luz bajo el título de ‘Consumo crítico. El activismo rebelde y la capacidad transformadora de la solidaridad’, que ya se puede conseguir en librerías de todo el Estado español. El ensayo va más allá de un análisis de los movimientos centrados en los intereses o derechos de los consumidores, y se centra en formas de activismo más amplias, que prestan atención a todas las estructuras y agentes involucrados en la producción, distribución e impacto socioambiental de los productos, y que están además muy comprometidas con las demandas de otros movimientos sociales, como el feminismo, el ecologismo o de defensa de los derechos humanos.

El libro comienza así con un análisis histórico de la formación de la conciencia del consumidor y de su evolución como agente político, tanto internacionalmente como en el Estado español. Presta además especial atención al uso del boicot como una de las herramientas por excelencia de este tipo de activismo de consumo, para pasar a analizar cuatro sectores clave en estos movimientos: la alimentación, el textil, la energía y el big data.

Por último, nos adentramos en las falsas soluciones, con el greenwashing y otros lavados a la cabeza, para plantearnos cuáles son las alternativas reales. Una pregunta sobrevuela además todo el ensayo: ¿podemos realmente hablar de un movimientos de consumidoras, bien organizado y con conciencia de serlo? ¿o más bien de iniciativas independientes que se encuentran en algunos puntos, pero que no actúan realmente como un bloque de activismo?

Te invitamos a que nos acompañes en este viaje a través del activismo de consumo en España. Si quieres conocer las paradas, puedes ver el índice del libro aquí. Esperamos que nos acompañes hasta el final del viaje.

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