Cerrando un año de locura: el 2021 en Carro de Combate

La cabeza aún nos da vueltas. El 2021 ha sido probablemente el año más intenso que hemos tenido hasta el momento en Carro de Combate. Y por ello este repaso al año llega un poco tarde. Porque aún seguíamos con los coletazos de los últimos doce meses, cerrando proyectos que, nos han ilusionado mucho, pero también nos han agotado. No hemos parado, pero hemos necesitado tomar una bocanada de aire.

Empezábamos el 2021 con una nueva investigación sobre la importación de carne de vacuno desde Brasil y su relación con la deforestación, donde también analizábamos el papel de uno de los principales bancos españoles en la financiación de empresas cárnicas brasileñas, el Santander, y cómo la falta de transparencia hace que sea casi imposible seguir su rastro hasta nuestros platos. La investigación la realizábamos en compañía de Amigas de la Tierra y la publicamos en La Marea.

Durante el resto del año nos hemos aliado con muchas organizaciones más para participar en informes, investigaciones y otros proyectos. Así, en septiembre nos aliamos con otras 11 organizaciones, bajo la batuta de CECU, para realizar el Manual de Supervivencia. Consumo ConCiencia, una guía que nacía con vocación de ser un material de divulgación eficaz para transmitir contenidos de alta calidad técnica sobre la crisis climática y el impacto de nuestros actos de consumo cotidiano. En noviembre, volvimos a hablar de acuicultura, y participamos en el informe Floundering Around, realizado por la organización Changing Markets, que analiza las políticas de control sobre trazabilidad y la sostenibilidad del pescado de acuicultura que comercializan los principales supermercados en Europa, y que pone de relieve la falta de voluntad por mejorar esta industria. Habíamos hablado, por cierto, de industria pesquera unos meses antes a raíz de la polémica del documental Seaspiracy, sobre el que aportamos datos adicionales (6 datos para entender mejor Seaspiracy) para entender mejor lo que se cuenta en la película.

Unos meses antes, nuestra compañera Nazaret Castro había viajado con la Brigada de Observación Feminista para conocer de primera mano la situación de las jornaleras en Huelva en el sector de los frutos rojos. De allí se trajo una serie de tres reportajes que publicamos en el mes de junio.

Y para rematar el año, publicábamos junto a Ongawa un nuevo informe sobre la huella hídrica que supone la importación de alimentos desde países empobrecidos, para alimentar nuestras modas y nuestro consumo de productos fuera de temporada durante todo el año. Lo titulábamos ‘#ElAguaQueNoVemos. La huella hídrica de la importación de alimentos desde el Sur Global’ y en él, siguiendo el estilo de nuestros Informes de Combate, análizabamos la problemática del ‘agua virtual’ a través de 10 productos de consumo cotidiano.

Nuestra gran novedad llegaba con el año prácticamente cerrado. En noviembre lanzábamos un nuevo libro, bajo el título ‘Consumo crítico. El activismo rebelde y la capacidad transformadora de la solidaridad’. El ensayo pretende dar cuenta de las reivindicaciones, pasadas y presentes, que han utilizado el consumo como una herramienta crítica y transformadora. Pero más allá de los movimientos centrados en los intereses o derechos de los consumidores, el consumo crítico abarca formas de activismo más amplias, que prestan atención a todas las estructuras y agentes involucrados en la producción, distribución e impacto socioambiental de los productos, muy comprometidas con las demandas de otros movimientos sociales, como el feminismo, el ecologismo o de defensa de los derechos humanos.Se aborda la historia del consumo y el boicot como una de las formas más características del activismo, y se analizan cuatro sectores: la alimentación, la moda, la energía y el big data

Era nuestra forma de rendir homenaje a todas las que vinieron antes y a todas las que siguen luchando por cambiar nuestro modelo de producción y consumo. El libro llegaba además unos meses después de que reflexionáramos sobre por qué nos parecía necesario dejar de hablar de ‘consumo responsable’ y adoptar de forma mayoritaria la expresión ‘consumo crítico’ en nuestros escritos, algo que quisimos reflejar en el título del libro.

Y durante este año hemos conversado con gente muy interesante que os hemos traído aquí. Hablamos así con mujeres que están intentando cambiar los principios de la industria de las flores para hacerla más sostenible. Conversamos también con Joan Martínez Alier, uno de nuestros referentes y prologuista de la segunda edición de nuestro libro ‘Carro de Combate. Consumir es un acto político’. Y con Teresa Vicente, la impulsora de la ILP para reconocer los derechos del Mar Menor, que finalmente consiguió las firmas necesarias para llegar al Congreso.

Nos unimos además al Congreso de Marcas Responsables, organizado por la compañera Alba Sueiro Román, para hablar sobre cómo las empresas de la economía social y solidaria pueden llegar a los medios y periodistas. Y también comenzamos un nuevo Club de Lectura, junto a las amigas de Boicot al Plástico, del que hicimos tres ediciones y que continuaremos en 2022.

Continuamos además reforzando nuestra oferta de formación y seminarios. Además de colaborar con numerosas organizaciones dando charlas y clases, el año pasado abrimos un nuevo curso con La Marea sobre cómo funciona el sistema de producción para conocer mejor los impactos de nuestro consumo. Es un curso está siempre abierto a nuevas inscripciones y cada alumna puede realizarlo a su ritmo.

Y estuvimos metidas en algún lío más que aún no hemos terminado, pero que verá la luz pronto. Uno de esos líos es la investigación #ModaBasura que, debido a la pandemia, no hemos podido desarrollar como habíamos planeado. Como nuestras investigaciones previas, #ModaBasura era una investigación con un fuerte componente internacional, porque para nosotras es fundamental viajar a los países de producción, aquellos donde las cadenas están deslocalizadas y que normalmente suelen ser los más vulnerables. Pero las sucesivas olas de civid hacían los viajes extremadamente complejos y caros, por lo que de momento no hemos podido realizarnos. Sin embargo, como anunciábamos hace unos días a los mecenas que apoyaron la investigación, estamos empezando la casa por el tejado y comenzaremos las indagaciones por la parte final de la cadena para poder empezar a publicar en las próximas semanas.

Os recomendamos que estéis bien atentas, porque además de #ModaBasura, tenemos más cosas preparadas, incluida alguna sorpresa para celebrar nuestro décimo aniversario que llega el próximo mes de mayo. ¿Te subes al Carro?

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